La capilla de nuestro Liceo se convirtió en el escenario de una emotiva jornada formativa y de encuentro, marcada por el cariño y la espiritualidad.
Con el espíritu de preparación para el nacimiento de Jesús, la Comunidad Educativa se reunió el pasado martes 23 en la capilla del Liceo para celebrar un encuentro de Navidad profundamente significativo. La instancia, organizada por el Equipo de Pastoral, buscó generar un espacio de pausa y reconexión en medio de las actividades de fin de año.
Un espacio para el corazón
La jornada fue liderada por Sor Andrea, Coordinadora de Pastoral, quien guio un encuentro formativo diseñado para la reflexión personal y comunitaria. A diferencia de las grandes celebraciones masivas, esta instancia se caracterizó por ser un momento íntimo y acogedor, donde el silencio, la oración y la palabra compartida permitieron a los asistentes conectar con el verdadero sentido de estas fechas.
Gestos que unen
Uno de los puntos más altos de la actividad fueron las diversas demostraciones de afecto entre los colegas y miembros de la comunidad. A través de dinámicas de encuentro, los participantes pudieron expresar su gratitud y buenos deseos, fortaleciendo los lazos que nos unen como familia educativa.
"La Navidad es, ante todo, un encuentro con el otro y con el Señor. Hoy hemos querido darnos el regalo del tiempo y del cariño", señaló Sor Andrea durante la actividad.
Este encuentro formativo no solo cerró un ciclo de trabajo pastoral, sino que renovó las energías y el compromiso de todos los presentes para seguir construyendo una comunidad basada en la fraternidad y el servicio.