PUNTA ARENAS – En un ambiente de profunda oración y fraternidad, la comunidad católica de Magallanes se reunió ayer miércoles a las 19:00 horas en la Catedral de Punta Arenas para celebrar la solemne Misa Crismal. Esta ceremonia, uno de los hitos más significativos de la Semana Santa, congregó a fieles, religiosos y al clero diocesano en pleno.
Los Santos Óleos y el Compromiso Sacerdotal
La liturgia, presidida por el Obispo de la Diócesis, se centró en dos momentos fundamentales que marcan la vida sacramental del año:
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Consagración del Santo Crisma: Se bendijeron los óleos (aceites) que se utilizarán durante todo el año en las parroquias de la región para los sacramentos del Bautismo, Confirmación y la Unción de los Enfermos.
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Renovación de Promesas: Ante el Obispo y la asamblea, todos los sacerdotes de la diócesis renovaron sus promesas ministeriales, reafirmando su compromiso de servicio y entrega a la comunidad magallánica.
Un llamado a la Unidad
Durante la homilía, se destacó el valor de la unidad en tiempos de reflexión, invitando a los presentes a ser "luz y guía" en sus respectivos entornos. La participación masiva de las comunidades parroquiales y colegios católicos dio testimonio de una Iglesia viva y presente en el extremo sur de Chile.
Con esta celebración, la Iglesia de Magallanes da inicio oficial al Triduo Pascual, las jornadas más importantes del calendario litúrgico donde se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús.